La única certeza que tienen los fabricantes de productos orientados al gran consumo una vez que se salga de esta crisis es que la fuerza que impulsa a los consumidores será la del control de costes y el mantenimiento de la calidad de los productos que compran. Los consumidores están haciendo de la búsqueda de lo barato con calidad una práctica de moda. Con una gran visión de futuro, muchos fabricantes se están re-posicionando para alcanzar una mayor agilidad y conseguir fabricar productos de una alta calidad a un precio muy ajustado.
Como resultado de esto, muchas empresas están buscando soluciones que mejoren la visibilidad de la fábrica y permitan alcanzar una mejoría en la ejecución de sus procesos fabriles.